domingo, 23 de febrero de 2014

Death Note (Tsugumi Oba & Takeshi Obata)

El advenimiento del nuevo Dios del mundo


Death Note es actualmente uno de los mangas más reconocidos fuera de las fronteras niponas, con una adaptación a Anime y una subcultura popular que en numerosos países (hasta donde tenemos entendido especialmente por latinoamérica) ha calado hondo entre la juventud.

Death Note es la historia de un joven llamado Light Yagami, un prototipo perfecto del estudiante japonés idílico que nos presentan la mayor parte de los cómics manga: muy buen deportista, excelso estudiante, con un carisma y unas habilidades sociales fuera de lugar, un auténtico donjuán para las mujeres. 
En un comienzo vertiginoso nos pone en situación, explicando lo que ocurre cuando un Shinigami (traducido al castellano como "Dios de la Muerte") llamado Ryuk decide arrojar un misterioso cuaderno conocido como "Death Note" al mundo humano y como Light acaba encontrando dicho cuaderno para adueñarse de él y descubrir el fantástico poder que lleva alojado en su interior. 

Y es que el "Death Note" es un arma mortífera con la que se puede acabar con cualquier persona de nuestra civilización solamente con un par de sencillas reglas (que luego se irán haciendo más complejas según va trascurriendo la aventura):
- Conocer el nombre y el apellido de la persona a la que se quiere matar
- Tener en la mente el rostro de esa persona mientras se escribe su nombre en el cuaderno

A raíz de éste descubrimiento Light adoptará el papel de justiciero anónimo, decidido a acabar con todos aquellos enemigos de la paz mundial, anotando en la lista todos aquellos delincuentes (asesinos, violadores y un largo etcétera) de los que va teniendo noticias. Sus límites se irán ampliando cuando acabe percatándose del verdadero poder del cuaderno y en un momento de euforia absoluta, alentado por las masas exaltadas de seguidores por todo el mundo, irá sentando las bases de su nuevo mundo en el que él será el Dios que impartirá justicia y decidirá quien tiene derecho a vivir y quien no a través de sus acciones.

jueves, 13 de febrero de 2014

El club de lucha (Chuck Palahniuk)

La primera regla del Club de lucha es no hablar del Club de lucha




Tyler Durden es un icono de finales del Siglo XX. Representado por un Brad Pitt en el mejor estado de su carrera que adoptaba el rol del hombre de frases ingeniosas e inteligentes, despreocupado de la vida y a la vez muy consciente del ritmo existencial que lleva la raza humana, todo ello dentro del cuerpo de un auténtico seductor para las féminas que combinaba su trabajado cuerpo con sus arrogantes y sugerentes posturas frente a la cámara. Era la persona que nos hizo reflexionar en su momento sobre nuestro ritmo de vida, sobre nuestras ambiciones y en definitiva sobre todo lo que nos rodea en nuestro día a día.

Definitivamente, Tyler Durden era un tío que molaba.

¿Pero de dónde sale Tyler Durden? Para todos aquellos que hayan visto la película homónima "El Club de la Lucha" añadir sencillamente que el film de 1999 es un calco total y absoluto del libro, del que tan solo se adaptó para el guión original alguna frase con más gancho y una serie de detalles (muy importantes, creedme) que lo diferencian de la obra de Palahniuk.

Para cualquier aficionado que haya visualizado la película leer "El Club de Lucha" (ojo al principal detalle, un servidor no se dio cuenta de la pérdida del artículo hasta que no leyó la frase en el libro cuatro o cinco veces) es prácticamente recrear cada instante de la obra dirigida por David Fincher. Es avanzar por la vida del anónimo protagonista de la obra, es conocer a Tyler, es encontrarse con Bob el grandullón y con Marla. Es el club y el proyecto Mayhem (en el libro conocido como proyecto Estrago). Es recordar cada uno de los 139 minutos que según Filmaffinity dura El Club de la lucha.

Pero para aquel que no ha visto la película. ¿Qué es "El Club de Lucha"?

domingo, 2 de febrero de 2014

Drácula (Bram Stoker)

El origen de la leyenda



Drácula es una novela a la que el paso del tiempo le está acompañando favorablemente. Drácula es una leyenda que ronda los 120 años de vida, ha sido el origen de toda la leyenda que rodea los vampiros (y que de forma tan desastrosa se está perdiendo con las nuevas perspectivas que nos ofrece la literatura de best-seller sobre ellos). Durante su existencia ha sido revisado en innumerables ocasiones, llegando a ser uno de los personajes de novela con mayor presencia en cuanto a número de películas diferentes se refiere durante todo el Siglo XX.
El mito de los vampiros, los no-muertos que sobreviven succionando la sangre humana de sus víctimas, es un recurso existente en multitud de culturas milenarias; con diferentes características según las respectivas tradiciones, los vampiros han formado parte del colectivo popular desde tiempos inmemoriales. Sin embargo el encargado de "renacer" al vampiro e iniciar todo lo que actualmente engloba a Drácula fue el escritor irlandés Bram Stoker.

Una de las principales características de dicha novela, que le dan un toque muy distinguido y lo diferencian del resto de novelas de aventuras y ciencia ficción, es su desarrollo en forma de novela epistolar. A través de diferentes diarios, anotaciones y cartas que se intercambian los personajes de la historia se va manifestando

viernes, 24 de enero de 2014

Guerra Mundial Z (Max Brooks)

Una epidemia zombie muy real


El movimiento zombie lleva ya un par de años (e incluso más) en auge. Sin tratar de pecar de sociólogo, apunta a ser otra de esas modas temporales que calan en lo más hondo de adolescentes y demás público objetivo creando millones de fans de los "no-muertos" que actualmente devoran cualquier bazofia que lleve incluída la letra Z en su título.

Ésta moda, aquí en España, se ha magnificado tras la llegada de la serie "The Walking Dead" basada en los cómics redactados y dibujados por Robert Kirkman y Tony Moore. Una serie que a título personal, y en comparación con los cómics, es bastante cutre, pero cuyo éxito es notable y no hace sino reafirmar la afición que tiene el espectador medio por los muertos vivientes. Algo que podemos apreciar en cualquier librería en las estanterías de ciencia ficción proliferan los títulos que hacen referencia al mundo zombie.
Si alguien busca más ejemplos, solo hay que mencionar la película basada (aunque se parezcan lo mismo que un huevo a una castaña) en el libro que vamos a tratar hoy: Guerra Mundial Z.

Guerra Mundial Z es una novela que sitúa al lector en una fecha futura, tras una supuesta guerra mundial contra los zombies que duró aproximadamente una década (entre mediados de las décadas de 2010 y 2020 para no entrar en datos específicos). Ya desde el inicio se nos revela que la especie humana ha conseguido salir victoriosa de la contienda, tras sufrir millones de bajas y ver como su modo de vida cambia radicalmente. Se ha ganado, sí, pero ¿A qué precio?

martes, 21 de enero de 2014

The Wire: Toda la verdad (Rafael Alvarez)

Las reglas cambian. El juego permanece.


The Wire es, para los que no la conozca, una buena serie. Una serie extraordinaria si nos hacemos eco de todos los elogios que ha recibido por parte de la prensa especializada y multitud de críticos nacionales e internacionales.
A nivel personal, The Wire (2002-2008) es una serie magistral que escapa de todo aquel objetivo último que pretenden el resto de largometrajes de televisión. La proeza de la serie de David Simon radica en que el "entretenimiento" del espectador no es prioritario. Primero contar la historia y ya, si queda tiempo, se vende al público. Está organizada para que sea una novela gráfica de un total de 60 horas de duración, que cada capítulo sea una parte de un todo y que cada minuto aparentemente intrascendente cobre sentido al finalizar la historia global.

No hablamos de algo ligero, no es una serie policial al uso. No hay una Temperance Brenan ni un Horatio Caine. Por no existir no existe ni tan siquiera un protagonista principal.
Ésta última afirmación puede tener un error. Existe un gran protagonista, en este caso en femenino. La ciudad de Baltimore, en Estados Unidos.

sábado, 18 de enero de 2014

Sakamura, Corrales y los muertos rientes (Pablo Tusset)

Humor y sarcasmo en una España que podría ser real


Pablo Tusset no es lo que podamos definir como un "autor serio". El humor y el sarcasmo están presentes en todas sus obras (especialmente en Lo mejor que le puede pasar a un cruasán), aunque también tiene espacio para un ambiente más tenso y enigmático en En el nombre del cerdo. Esta última una obra posiblemente más desafortunada que la que he citado con anterioridad.

Y es que tras un segundo intento fallido Tusset retoma las riendas del cachondeo y lo magnifica en Sakamura, Corrales y los muertos rientes. Una obra a la que no podemos pedir absolutamente nada más allá de la diversión y la amenización de nuestra lectura, pero que con bastante mala leche tiene un mensaje hacia la clase gobernadora de nuestro país (orientada a la época en la que se escribió, 2009).

Su planteamiento es bastante ridículo, una serie de muertes caracterizadas por la risueña felicidad con la que aparecen marcados los rostros de los cadáveres en una zona costera catalana. Y en ese contexto dos personajes: un "Torrente" de turno llamado Sargento Corrales, un reflejo clásico de lo que comunmente llamamos la "España cañí" (dejado, mal hablado, bobalicón, mujeriego e inclinado a todo tipo de pecado original) y un Inspector oriental llamado Sakamura que representa el también prototipo de "sensei" japonés (inteligente, precavido, paciente y observador).

viernes, 10 de enero de 2014

Ready Player One (Ernest Cline)

Videojuegos antiguos en un mundo post-apocalíptico

(Fan-art de la portada, autor no identificado)

Pongamos en nuestra mente la visión de un Friki, así, con mayúsculas. Pero no con la conceptualización que ahora tiene la palabra, hagámoslo con la verdadera esencia del Friki.

Imaginad un chaval en plena adolescencia, un niño rellenito y poco agraciado. Imaginad que ese chaval es un apasionado de la cultura de los años 80: cine, música, videojuegos... Imaginad que es un individuo que sabe de memoria los diálogos de "Los Caballeros de la Mesa Cuadrada" de los Monty Python, o que sabe hacer una "partida perfecta" al Pac-Man. Que ha visto hasta la saciedad series como Star Trek, Ultraman... Una persona que vive como un hikikomori japonés (un recluido social que no abandona su habitación bajo ninguna circunstancia).

Así es Wade Watts, el protagonista de esta enérgica novela de Ernest Cline llamada Ready Player One.

En el año 2044 han cambiado muchas cosas. Para empezar el mundo está sumido en un apocalipsis causado por una "Gran recesión" (que se da a explicar como una crisis global que destroza literalmente la economía mundial), la clase media malvive en la pobreza e intenta sobrevivir de forma precaria mendigando. Los ciudadanos han huído de las metrópolis para construir guettos y algunas situaciones tan corrientes hoy en día, como coger un autobús, son impensables para la mayor parte de la ciudadanía a causa de la inflación.
Sin embargo, bajo esta realidad se esconde un modo de vida muy diferente: OASIS.

OASIS es un programa electrónico de realidad virtual, muy semejante en líneas generales al conocido Second Life bajo el que aparentemente se ha escudado el ser humano para continuar con su existencia "ajena" a todo aquello que tiene al otro lado. Es un universo compuesto por miles de planetas donde se

miércoles, 8 de enero de 2014

Yo fui a EGB (Javier Ikaz/Jorge Díaz)

Recuerdos y nostalgia (¡¡¡Ains!!!)


Y para nuestra segunda entrada vamos con uno de los libros que han tenido un gran protagonismo estas navidades, una recopilación de todo aquello que rodeaba los años 80 (y parte de los 70 y los 90). Un llamamiento a la nostalgia de los treintañeros que crecieron y tuvieron su infancia durante ésta década.

Antes de nada partir de la idea de que un servidor no estuvo presente apenas en aquellos 20 años. Dicho de otra manera, que la nostalgia presente en mi ronda más por la década de los 90. Sin embargo los de nuestra generación ha recibido claras influencias de todo lo que cuenta éste libro, desde los dibujos animados (y las maravillosas reposiciones que hemos tenido hasta la aparición de los canales digitales), chucherías, juegos de mesa...
Dicho de otra forma, sin tocar la treintena he podido sentirme identificado con los diferentes apartados del libro y creo estar en condiciones de poder hacer una crítica lo más parcial posible (siempre dentro de mi subjetividad).

Tengamos un principio básico. Yo fui a EGB no es una novela. No tiene un argumento y tampoco intenta adentrarse en nada meramente literario. Siendo sinceros, es un producto navideño preparado exclusivamente para sacar dinero, es el "regalo perfecto", el libro que nos hará soñar con tiempos mejores, con nuestro día a día de jóvenes alegres y despreocupados. Si nos apartamos de éste concepto no encontraremos absolutamente nada más.
Yo fui a EGB es el producto del éxito que ha tenido la página web www.yofuiaegb.com, dirigida por los autores del libro y con varias distinciones como los Premios Bitácoras entre otros. Es una web en forma de blog donde los autores dan rienda suelta a sus recuerdos y van analizando de forma amena y divertida aquellos hitos que protagonizaron los años que engloba nuestro documento.
Sin embargo, como suele ocurrir en éstos casos, la página web le da muchas vueltas al libro ya que, como he dicho, es un producto navideño: muy visual, muy gráfico pero parco en contenido.